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Presupuesto 2027: Gobierno y oposición chocan por la medición del 1,5% de crecimiento del gasto
El enfrentamiento se centra en la metodología utilizada para calcular el aumento del gasto, ya que el Gobierno se basa en proyecciones de ejecución y la oposición exige comparar con el presupuesto aprobado por el Congreso.
La discusión legislativa del Presupuesto 2027 todavía no comienza, pero el Gobierno y la oposición ya tuvieron su primer choque. El motivo no fue el monto de los recursos ni los recortes, sino la forma de medir cuánto crecerá el gasto público.
El Ejecutivo sostiene que el gasto aumentará 1,5% el próximo año, tomando como referencia lo que se proyecta ejecutar durante 2026. La oposición rechaza esa base y pide comparar con el Presupuesto que el Congreso aprobó para este año, porque, a su juicio, así se incorporan a la base los recortes aplicados durante el ejercicio.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, precisó que frente a la ley aprobada para 2026 el incremento sería de 2,7%, mientras que frente al gasto que se espera ejecutar este año llega a 1,5%.
Las críticas desde la oposición
Aunque la base que defiende la oposición entrega un alza mayor, en sus filas miran con desconfianza el cálculo oficial. El presidente del PPD y diputado Raúl Soto afirmó que "cuando el gobierno señala que el Presupuesto 2027 es expansivo en un 1,5%, pero lo hace comparándolo con el presupuesto realmente ejecutado y por lo tanto incluyendo los recortes que el mismo gobierno ha hecho del Presupuesto de este 2026, es derechamente mentirle al país".
En la misma línea, la diputada y timonel del Frente Amplio, Gael Yeomans, señaló que "todos los gobiernos la comparación que hacen respecto al crecimiento de su Ley de Presupuesto es con la ley aprobada en este Congreso".
El senador Daniel Núñez (PC) también planteó que la referencia debe ser el monto despachado por el Parlamento. "Los presupuestos se comparan con los presupuestos que aprobó el Parlamento", dijo a radio Cooperativa. Añadió que, si el alza se calcula sobre esa base, lo que "el ministro está haciendo es presentar un presupuesto en términos reales más pequeño que el del año pasado".
La defensa de Hacienda
Quiroz desestimó las críticas. "Si yo usara el Presupuesto aprobado por el Parlamento el año pasado, tendría que estar hablando de una expansión del 2,7%. 2,7% respecto al Presupuesto aprobado. Respecto de lo ejecutado este año, es de 1,5%", explicó. "Hemos preferido hablar sobre la base de ejecutado porque nos gusta hablar con la máxima transparencia y la máxima verdad respecto a lo que se ha gastado este año, va a ser 1,5% superior. Pero respecto a lo presupuestado del año pasado, va a ser 2,7%".
El secretario de Estado también aclaró por qué, pese a los recortes aplicados, el gasto de este año terminará por sobre lo aprobado para 2026. Según Quiroz, la ley visada el año pasado no recogía bien algunas obligaciones que se incorporaron durante el ejercicio. "Partimos el año y advertimos que el Presupuesto estaba mal hecho, porque no había considerado el reajuste ni el cumplimiento de leyes, como la ley previsional y el impacto en el gasto de las cotizaciones", afirmó.
Exautoridades fiscales bajan el tono de la disputa
El exdirector de Presupuestos Matías Acevedo calificó la controversia como "una polémica artificial", ya que "el gasto esperado es mayor que la ley aprobada, en consecuencia el presupuesto 2027 crecería contra la ley más que 1,5%", según declaró a Emol. Para Acevedo, más allá de la base utilizada, lo relevante es el aumento efectivo de recursos. "Son US$1.400 millones más, eso es lo importante", subrayó.
Consultado por la afirmación de Hacienda de que el Presupuesto 2026 quedó mal diseñado, el exdirector de la Dipres fue categórico: "Sí, le faltó el reajuste del sector público".
Alejandro Weber, decano de Economía, Negocios y Gobierno de la Universidad San Sebastián y exsubsecretario de Hacienda, respaldó la metodología del Ejecutivo. "La mejor forma es la que está utilizando el Gobierno, es decir, comparar el anuncio del proyecto de ley con la proyección de ejecución para 2026. Esto es más realista y preciso", sostuvo.
A su juicio, la comparación con la ley aprobada pierde relevancia por los ajustes que debieron hacerse durante el año. La Ley de Presupuestos 2026, dijo, "estuvo mal diseñada, transformándose en un papel que tuvo muchos cambios después". Recordó que en 2026 se corrigieron las proyecciones de ingresos y gastos, y que el Ejecutivo debió pedir al Congreso un aumento del límite de endeudamiento. Por eso planteó que la ejecución proyectada es una base más representativa para saber cuánto crecerá efectivamente el gasto en 2027.
"Si comparáramos el anuncio del Presidente Kast con la ley aprobada 2026, el crecimiento del presupuesto sería mayor, pero ese cálculo es absurdo porque sabemos que la ley 2026 estuvo mal formulada", afirmó. El académico añadió que, una vez cerrado un ejercicio fiscal, lo adecuado es comparar con la ejecución efectiva del año anterior. "Esa es la prueba de la blancura", resumió.
Más allá de la disputa por la base de comparación, Weber puso el foco en otro elemento: el aporte del Presupuesto a la actividad y el empleo dependerá de cómo se distribuyan los recursos. "Cuán reactivador o pro-empleo sea el presupuesto lo sabremos cuando veamos el detalle de su composición —el martes próximo—, para ver cuánto se destinará a inversión pública, subsidios al empleo y otros instrumentos reactivadores", señaló.